
Monumento Nacional desde febrero de 1982, la iglesia parroquial preside la Plaza de España. Iniciado a finales del siglo XVII, se acabó en su primera fase en 1723. En 1803, fruto de la necesidad de ampliación y remodelación se levantaron, en estilo neoclásico las naves laterales y la sacristía así como la vistosa torre de estilo barroco que le proporcionó su imagen actual. La capilla del Sagrario, de estilo neogótico, data de 1905.
Gran parte de su ajuar fue destruido durante la Guerra Civil , aunque pudo salvarse el Archivo Parroquial, con documentos desde el siglo XVII y varias imágenes, como la de San Juan Evangelista, que data de 1925 y es de la escuela de Salzillo. La nueva imagen de la Patrona , Nuestra Señora del Rosario, que preside el altar mayor, llegó a Bullas a principios de la década de los 40 mientras que su hermoso retablo decorado con pan de oro y realizado por suscripción popular, data de 1949.
Sobre la parte más alta del pueblo se levantó en 1900 la Torre del Reloj, también llamada de Santiago. Ante la falta de recursos por parte del Ayuntamiento para reparar el reloj de la villa, su construcción fue una iniciativa privada del entonces alcalde, Joaquín Carreño Góngora, que vio la necesidad de regular las tandas de riego de la huerta bullense (de cuyas tierras él era el principal propietario). Fue inaugurada el 25 de julio, festividad de Santiago Apóstol, que le dio su nombre al edificio y posteriormente a la calle en cuyo inicio éste se sitúa.
El reloj fue construido en Suiza y el palentino Moisés Díaz el encargado de su instalación. El dueño donó el edificio al Ayuntamiento en 1916.
Junto a la torre de la iglesia, la del Reloj proporciona a Bullas su perfil característico en la lejanía.
Sobre el solar de una antigua posada fue construida en 1925 esta casa señorial perteneciente a una de las familias más ricas y poderosas de Bullas, los Melgares. Sede de varios sindicatos durante la Guerra Civil , el edificio se convirtió en Colegio de las Religiosas del Amor de Dios entre 1954 y 1981, cuando fue adquirido por el Ayuntamiento para ubicar en él la Casa de la Juventud , posteriormente llamada Casa de la Cultura. De estilo modernista, recrea en su interior elementos neomusulmanes así como una bella balaustrada. En sus instalaciones se albergan la Biblioteca Pública y el Archivo Histórico.

Son pocos los restos que se conservan de la antigua fortaleza medieval de Bullas. Parte de una torre y varias piedras salientes de gran tamaño se pueden contemplar todavía en la calle Peseta. Los interiores de las casas asentadas sobre el antiguo recinto mantienen también algunos sillares o fragmentos de la antigua muralla.
Denominada oficialmente "del Teniente Flomesta" en recuerdo a este héroe bullense de la Guerra de Marruecos, la popularmente conocida como Plaza Vieja es uno de los núcleos originarios de la población. Destaca su famoso arco, del que se ha creído tradicionalmente que constituía la puerta de entrada del antiguo castillo de Bullas. La decoración colorista de sus fachadas la convierten en un marco incomparable, donde tienen lugar dos eventos muy importantes en la localidad: el Encuentro del Domingo de Resurrección y cada mes el mercadillo de productos tradicionales "El Zacatín".
Situado en la calle de la Tercia , es uno los edificios pertenecientes a la antigua aristocracia local, en este caso la familia Carreño. Fue construida en el primer tercio del siglo XX, destacando en su fachada, entre otros elementos, la rejería de forja que recrea la castellana del siglo XVI.
Tras la iglesia parroquial se encuentra otra de las casas nobles pertenecientes a las grandes familias de la Bullas de antaño, como fueron los Marsilla Melgares. Remodelada en 1900 por D. José Marsilla, "Don Pepe", pasó a la muerte de éste a su hijo D. Blas Rafael, por quien todavía hoy se la conoce. De aspecto sobrio, el edificio se divide en una parte señorial (zona de residencia del dueño) y otra "de labor", dedicada a las distintas tareas y vivienda de la servidumbre. Destacan, por un lado, la gran bodega, perfectamente conservada y por otro, la decoración de estilo modernista en las principales estancias de la parte noble. En un futuro próximo constituirá un museo etnográfico que recreará la vida local a comienzos del siglo XX.
En la calle de la Balsa (llamada así por la antigua existencia de una vieja balsa de varios siglos de antigüedad donde se vertían las aguas provenientes de la acequia principal del pueblo), se sitúa una antigua bodega, adquirida por el Ayuntamiento y recientemente rehabilitada para visitas turísticas. Con origen en el siglo XIX, la bodega incorporó cierta maquinaria en 1959, modernizando así los métodos de producción de vino. La planta baja estaba exclusivamente dedicada a este uso, mientras que el piso superior, antigua vivienda de los propietarios, es hoy la sede del Consejo Regulador de la Denominación de Origen "Bullas".